La DEA se niega a reconocer el potencial del cannabis

La DEA se niega a reconocer el potencial del cannabis

En un artículo de opinión en el New York Times, un columnista dice que la decisión de la DEA de mantener el cannabis como una droga de la Lista 1 es "profundamente equivocada", citando investigaciones que muestran que no es más peligroso que el alcohol. La ley federal actualmente considera al cannabis como una sustancia extremadamente peligrosa sin uso médico, por lo que es extremadamente difícil obtener permiso para realizar investigaciones científicas que, en última instancia, puedan demostrar su valor. Entre los obstáculos que enfrentan los investigadores se encuentran toneladas de trámites burocráticos y fuentes de suministro legales limitadas.

 

Solo una fuente de cannabis para la investigación

Sería justo decir que el mundo ha experimentado un gran progreso desde 1968, pero en un aspecto, nada ha cambiado. Los investigadores solo disponen de una fuente de cannabis, que proviene de plantas cultivadas por la Universidad de Mississippi. Aunque muchos han descubierto que la decisión de la DEA de mantener el estado de la Lista 1 del cannabis, un cambio en su postura podría permitir a los investigadores hacer su trabajo más fácilmente. La DEA ha acordado permitir que más universidades cultiven cannabis con fines de investigación.

No hace falta decir que esta decisión está pendiente desde hace mucho tiempo, pero aunque se ha abierto un grupo más amplio de fuentes potenciales de material vegetal, obtener la aprobación para realizar investigaciones sigue siendo extremadamente difícil. Es mucho más fácil realizar un estudio sobre los opioides que obtener la aprobación para la investigación del cannabis. Esto se debe a que los opioides pertenecen al Programa 2 y también es la razón por la que tantos investigadores están decepcionados de que el cannabis no se haya degradado a un nivel más accesible.

"Nosotros la gente"

The New York Times nos recuerda que muchos estados ya han votado a favor del cannabis medicinal, e incluso el cannabis recreativo, mientras que otros están listos para ir a las urnas para votar sobre el tema. Parece que las regulaciones locales con respecto al cannabis se están adelantando mucho a la DEA y el movimiento está creciendo. La administración Obama ha permitido que los estados formulen sus propias políticas, incluso cuando estas son diametralmente opuestas al punto de vista federal. Según el columnista, el próximo presidente de los EE. UU. Podría arreglar este confuso estado de cosas.

Hillary Clinton está recibiendo mucho apoyo de los activistas del cannabis como resultado de su confirmación de apoyo para reducir el cannabis a un nivel de Lista 2. También ha dicho que los estados pueden seguir adelante con la legalización total del cannabis si se sienten cómodos con el concepto. Donald Trump, por otro lado, no apoya la legalización total, pero dice que se debería permitir el cannabis medicinal.

El New York Times concluye que lo ideal sería reprogramar el cannabis y tratar con menos dureza a las personas atrapadas en posesión de marihuana.

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