El nacimiento de Enecta: dos primos y una promesa revolucionaria

El nacimiento de Enecta: dos primos y una promesa revolucionaria

Érase una vez dos primos y una promesa: "Cuando crezcamos haremos una revolución".

Esta es una frase mi prima Marco y me he repetido muchas veces. Primero cuando éramos niños, cuando imaginamos que algún día inventaríamos un tren a la luna y de regreso. Luego, cuando éramos adolescentes, cuando pensamos en crear una especie de aldea independiente formada por todos los que nos gustaban. Y luego como hombres jóvenes con una formación y un futuro para escribir. 

Dos trasfondos para ser honestos, y muy diferentes también, que sin embargo nos llevaron al mismo lugar al mismo tiempo, cada uno con exactamente la misma certeza en nuestras mentes: "Si no hacemos la revolución ahora, nunca ¡voluntad!"

yo estaba en la Holanda para mi doctorado en Economía, Marco ya llevaba unos años viviendo en Amsterdam y fue allí donde se encendió la chispa; nos reunimos por enésima vez y finalmente decidimos cumplir nuestro objetivo. Fue el lugar indicado.

En esos meses de 2012 Pasados ​​juntos, nos dimos cuenta de que el cannabis, una planta con propiedades terapéuticas tan extraordinarias, podría ser un símbolo de revolución para un mundo más natural, más sostenible y ciertamente mejor.

Un día le mostré el proyecto en el que estaba trabajando, que en ese momento se llamaba: "Revolución Cannábica. Por un mundo mejor y sostenible". Nos reímos como locos y luego nos emocionamos un poco: "Será nuestra revolución". 

Y hablamos y hablamos y hablamos, todo el camino en el autobús, en la cena y nuevamente en casa. Durante toda la noche y nuevamente al día siguiente y luego nuevamente.

Así nació Enecta. Dos primos que alguna vez fueron solo niños se encontraron con los mismos sueños que tenían en ese entonces y el deseo de correr riesgos para cumplir una promesa.

El descubrimiento del CBD y el inicio oficial de nuestra aventura

Teníamos un objetivo claro pero bastante ambicioso: sacar lo mejor de la planta de cannabis y crear un producto original que pudiera ser utilizado por la mayor cantidad de personas posible, que les hiciera bien y fuera legal. 

Después de mucha investigación, nuestra atención se centró en el cannabidiol o CBD, un cannabinoide no psicoactivo producido por las plantas de cannabis, que ya había sido elogiado por la investigación científica durante algún tiempo. Éramos libres, éramos jóvenes y decidimos irnos. Fuimos a Estados Unidos para ver cómo usaban CBD, trabajamos en una granja de cannabis durante 3 años, CDB fue cultivado y extraído, aprendimos lo que se necesitaba para imaginar traer este recurso a casa. De regreso a Italia.

Todavía estábamos un poco escépticos, pero sentimos que esta podría ser la dirección correcta. Buscamos a los mejores expertos para probar las cualidades y propiedades de la planta.

Era un poco como cuando éramos niños jugando a la química, pero esta vez, por primera vez, fue de verdad. Juntos.

Nosotros estudiamos cannabidiol en su totalidad y nos dimos cuenta de que era exactamente lo que estábamos buscando. Una molécula con numerosas propiedades terapéuticas, todas naturales y perfectamente legales, capaz de mejorar la calidad de vida de las personas.

Una molécula que todavía era casi desconocida en Italia y que aprendimos a extraer para crear ... nuestro primer producto revolucionario. 

Fue entonces cuando nuestra aventura comenzó oficialmente.

Nuestra cadena de producción y un nuevo proyecto

Desde nuestra primera conversación esa noche en Holanda, habíamos decidido que a costa de hacer muchos sacrificios seguiríamos toda la cadena, desde el cultivo hasta la distribución. 

Nuestra revolución también sería agrícola, practicaríamos la agricultura orgánica y natural y aboliríamos el uso de pesticidas químicos. 

Además del cultivo, también nos ocuparíamos de la distribución y, por supuesto, de la investigación y creación de nuevas genéticas.

Y así lo hicimos. No todos solos, por supuesto. 

Poco a poco nuestro equipo ha ido creciendo y estamos orgullosos de poder dar trabajo a tanta gente. Cultivamos más de cien hectáreas de campos en Abruzzo, Veneto y Emilia Romagna, que podemos seguir gracias a nuestros colaboradores y una red de producción en la que confiamos plenamente y que monitoreamos constantemente.

Después de varios productos de CBD que hemos creado a lo largo del tiempo, aquí estamos en un nuevo proyecto, que nos ve como el primero en Europa: ofrecer al mercado una semilla específica para extracción de CBD con rendimiento estandarizado y certificado. La misma semilla que nos da nuestros extractos.

Las revoluciones nunca se detienen.

Conexiones globales y locales

Creemos que crear redes y estar conectado globalmente es esencial, pero ese cambio real comienza localmente. Además de nuestros productos, nos apasionan igualmente una serie de proyectos que se centran en el bienestar físico y mental, la formación y la investigación científica.

Creamos Enecta Free Fitness, un proyecto que ofrece lecciones deportivas gratuitas en las ciudades de Bolonia, Nápoles y Barcelona. También organizamos eventos relacionados con el deporte en las zonas menos pobladas de Abruzzo, como el Tour en bicicleta Enecta.

Creamos Cannabeta, un ciclo de reuniones científicas sobre el tema del cannabis, que hasta ahora han tenido lugar en Atenas, Milán, Roma y Nápoles. Y toda una serie de actividades relacionadas con la investigación y la ciencia.

Este año decidimos enfocarnos en los jóvenes con un proyecto educativo: Academia Reezo, un curso de formación dedicado al sector del cáñamo para jóvenes de entre 18 y 30 años, que permitirá a los estudiantes adquirir las herramientas para sembrar su propio futuro.

Como lo hicimos nosotros.

 

0 comentarios

Escribir un comentario

Los comentarios son moderados